| Usos
y Costumbres - Religión
- Artesanía
- Otras Manifestaciones Culturales
- Escuela de los Waraos
Población Prehispánica y
los Indígenas Waraos
Cuando nos referimos a la población prehispánica o
precolombina, estamos citando a todo aquél humano que poblaba
el Continente Americano antes de la llegada de Cristóbal
Colón a la Isla de Guanahaní el 12 de octubre de 1492.
La población prehispánica del Estado Delta Amacuro
estaba constituida por diferentes tribus, entre las que podemos
mencionar: Los Aramayas, Arawak, Caribes, Pariagotos, Panacayos,
todas estas tribus se ubicaban en lo que hoy conocemos como el Alto
Delta y la tribu de los Tiuitiuas o tiguitiques, los Mariusas y
Waraos habitaban la parte deltaica propiamente dicha. Actualmente
todas las etnias han desaparecido a excepción de los Waraos.
Ha sido bastante difícil determinar la fecha en que estas
tribus se establecieron por primera vez en lo que actualmente se
conoce como Estado Delta Amacuro. No obstante, se asegura que la
antigüedad del Warao en el Delta se remonta aproximadamente
a 17.000 años antes de Cristo. Ello se establece, a partir
de estudios que se han realizado en algunas piezas de cerámica
que se encontraron en el caserío La Horqueta, las cuales
se considera fueron elaboradas por los indígenas. Todo esto
hace suponer que esta raza humana es de las más antiguas
del Delta y de Venezuela, desde donde se desplazaron a diferentes
islas del mar Caribe.
El término Warao traducido al castellano significa: gente
de las embarcaciones.
Actualmente la población indígena de los Waraos es
de aproximadamente 25.000, distribuida en los cuatro Municipios
que conforman el Estado Delta Amacuro y en mayor proporción
hacia las zonas adyacentes a las desembocaduras de los caños..
Usos y Costumbres:
Originalmente los Waraos, lo mismo que otros indígenas, llevaban
una vida nómada, la cual han venido sustituyendo por la sedentarización
o afincamiento en determinados lugares, pero aún así,
en algunas épocas del año se trasladan a otros sitios
dejando las rancherías completamente deshabitadas.
Sus viviendas siguen siendo en su gran mayoría el típico
habitat de sus antepasados,, aunque con algunas modificaciones que
obviamente dejan notar la influencia de la transculturización.
Las casas se ubican generalmente paralelas al río, con el
techo de dos aguas cubiertos con la palma de temiche, y construidos
sobre palafitos, de manera tal que el piso de manaca quede siempre
por encima de la marea más alta.
Las actividades de subsistencia tradicional de los Waraos fueron
la pesca, la caza la recolección de frutos silvestres. Sin
duda, La cultura de estos indígenas continúa vinculada
a la planta del moriche que les proporciona alimento, bebida, casa,
ornamentos y un abrigo para dormir como es el chinchorro. Actualmente,
muchos de ellos se desempeñan como obreros rurales por un
salario y prestan sus servicios en fundos agrícolas, aserraderos,
fabricas de manufacturas del palmito entre otros, pero sin olvidar
la caza y la pesca.
Los waraos duermen en chinchorros, elaborados por las mujeres mediante
un laborioso proceso de la fibra de un árbol que se denomina
moriche. En el piso hay grandes fogones para cocinar encima de una
capa de barro.
Es importante mencionar que una de las pertenencias más importantes
del Warao, debido a su medio ambiente acuático, es la canoa
de un solo tronco.
No se puede decir que el matrimonio Warao carezca de formalidad
porque no exista una ceremonia para tales casos, No hay un noviazgo
previo. La mujer acostumbra a "escaparse" con la pareja
elegida bajo las sombras de la noche. Los Waraos no son promiscuos
por naturaleza. Normalmente hacen vida marital solamente con la
pareja que han tomado como esposa y usualmente lo hacen muy jóvenes,
especialmente la mujer que en la mayoría de los casos contrae
matrimonio en su etapa de pubertad.
En lo que a vestido se refiere, en la mayoría de las comunidades
indígenas ha desaparecido el guayuco de la época prehispánica,
sustituyéndolo por ropas propias de cada sexo. Muchas de
las mujeres conservan siempre sus adornos formado por collares de
gran tamaño, con los que se dan varias vueltas en el cuello.
Entre los Waraos la muerte es considerada en dos aspectos: como
un hecho natural (si se produce después de una larga existencia)
o como la intervención de espíritus que hacen daño
a las personas.
Anteriormente, una vez colocado el cadáver dentro de la urna,
ésta se llevaba a un lugar fuera del poblado, o dejada en
la misma casa del muerto sobre estacas a un metro de altura. En
este último caso la vivienda era abandonada totalmente. Actualmente,
ellos han adoptado las mismas costumbres del resto de los venezolanos.
Religión:
Los Waraos han sido politeístas en el transcurso de su existencia
milenaria. Han rendido culto al sol, la luna, las aguas, a lo que
le atribuyen poderes especiales. Al iniciarse la acción de
los misioneros, varias tribus fueron instruidas e iniciadas en la
fe católica.
Artesanía:
De acuerdo a los trabajos de arqueología llevados a cabo
en el Estado Delta Amacuro, se ha logrado rescatar un gran número
de piezas de cerámica, lo que demuestra que los Waraos fueron
expertos artesanos en esa especialidad, en épocas que se
remontan a miles de años. Hoy en día continúan
siendo excelentes artesanos, utilizando para ello materiales de
origen vegetal como las plantas de moriche, bora y la madera del
sangrito. Elaboran chinchorros de moriche, cestas, sebucanes, manares,
guapas, collares, figuras de animales y otros objetos tallados en
madera, revelando con esto que el Warao tiene aptitudes y además
su propio acervo cultural.
Otras Manifestaciones Culturales:
Se destacan la música, el canto y las danzas waraunas, las
cuales eran hasta hace pocos años el núcleo fundamental
de todas de sus festividades.
Escuela de los Waraos
Orinoco Delta Lodge
ha unido esfuerzos para educar a los niños de la etnia Warao que viven
en la zona remota del río Orinoco.
El desarrollo de nuestra civilización, no puede ser detenido, como
tampoco la invasión de nuestro estilo de vida en la cultura y costumbre
de los indios Waraos. Por esto consideramos importante brindar educación
básica a los niños y jóvenes de esta comunidad. Es nuestro propósito
entrenarlos en el uso correcto del idioma español, lectura, escritura,
cultura en general e incluso conceptos ecológicos y prácticos para
mejorar su calidad de vida en forma cotidiana.
Creemos que si estos jóvenes no adquieren un conocimiento
básico de cómo manejar el impacto de la civilización, su ignorancia
será una gran desventaja para su adaptación al nuevo milenio.
Hemos comenzado este proyecto con la ayuda, apoyo
y entusiasmo de muchos turistas que han visitado esta región y que
con su aporte económico han ayudado en la compra de algunos
materiales, permitiendo a la comunidad indígena contribuir con la
mano de obra. La escuela empezó a principios del mes de junio 1998,
sin embargo no estaba realmente preparada para la enorme demanda
de mas de 75 niños, con edades comprendidas entre 5 y 15 años que
vinieron a inscribirse, incluso se acercaron adultos que estaban
muy interesados en aprender a leer y escribir.
Por esto, enfrentamos un gran reto de recaudar
fondos para poder contratar una segunda maestra, el costo de traslados
desde y hasta la escuela, un presupuesto para una merienda a mitad
de mañana, material educativo y muy importante, ampliar el espacio
físico de la escuela que nos permita ofrecer la educación
en mejores condiciones.
Este sueño no puede convertirse en realidad si
no contamos con la constante ayuda económica de nuestros visitantes,
quienes vienen a disfrutar el ambiente único del Delta del Orinoco,
pero no pueden dejar de percibir la realidad y la problemática de
esta etnia indígena. Solo con su colaboración podremos mantener
y continuar nuestro proyecto educativo.
En el campamento encontrará una caja donde puede
depositar su contribución, cuyo contenido será cuidadosamente administrado
y empleado únicamente para ese propósito.

indigenas niños de Warao |

niño de Waraos |

casa típicas de Warao |
|